Los restos óseos, el ámbar y las celdillas que se encuentran en los numerosos sitios fosilíferos del país son parte de las evidencias que constituyen el registro fósil, y evidencian su pasado geológico y biológico, a la vez que nos da indicios de su diversidad vegetal y animal, pues abarca una amplia temporalidad que va desde 1600 millones de años atrás y que perduró hasta hace 10 000 años.