Flores de México: diversidad, cultura y economía

Crédito de la imagen: Oldemar González

En fechas importantes como el 14 de febrero o el 10 de mayo es común encontrar una amplia oferta de flores en las esquinas de las calles y en mercados populares de la Ciudad de México, como el de Jamaica y el de flores en San Ángel, donde ofrecen una gran variedad de arreglos. También son una opción popular de regalo en otras fechas importantes, como cumpleaños o aniversarios, y se utilizan para decorar en bodas y otras conmemoraciones, como Día de Muertos, funerales y Navidad.

Sin embargo, no es necesario esperar esas fechas para verlas, pues las plantas con flores se encuentran por todas partes: en calles, parques, patios e incluso emergiendo entre las grietas de las banquetas. Esta gran abundancia y diversidad también llamó la atención de Charles Darwin, quien se refería a su origen como un “abominable misterio”, desconcertado por su aparente aparición repentina y rápida dominancia.

 

De cuando el planeta se llenó de flores

Hace millones de años, los paisajes terrestres estaban dominados por el color verde. Había helechos muy altos, pinos, cícadas y licopodios, que son plantas con tallos rastreros o que crecen sobre otras plantas, de donde brotan ramas erguidas con hojas muy pequeñas y juntas entre sí, lo que les da una apariencia escamosa.  Todas estas plantas son gimnospermas, llamadas así porque las semillas están desnudas (del griego gumnós, desnuda; spérma, semilla), lo que significa que no están encerradas en un fruto.

Sin embargo, hace aproximadamente 140 millones de años, en el Cretácico temprano, las plantas con flores o angiospermas (del griego angeion, contenedor o vasija) se diversificaron y llenaron el planeta con colores y olores diversos. El término angiospermas se acuñó para referirse a aquellas plantas que tienen las estructuras reproductivas protegidas por flores, en donde se lleva a cabo la reproducción sexual, y tras la fecundación se forman los frutos y las semillas.

Las gimnospermas tardan muchos años en llegar a su madurez reproductiva y dependen del viento para transportar el polen. Además, el desarrollo de sus semillas puede ser lento, por ejemplo en el género Pinus, este proceso dura de 12 a 14 meses. Ante este escenario, las flores representaron una innovación en la naturaleza. En las angiospermas, las semillas tardan de semanas a algunos meses en desarrollarse y tienen ciclos de vida anuales, lo que les permite reproducirse más rápido y representa una gran ventaja.

Su éxito y gran diversificación se debe, en gran medida, a la relación que tienen con los animales polinizadores. Estos obtienen alimento, como néctar, mientras transportan el polen y facilitan la reproducción de las plantas. Cuanto más llamativas resultaban las flores, más visitas recibían, lo que aumentaba sus posibilidades de producir descendencia. Esta interacción, en la que ambas partes obtienen beneficios, se conoce como mutualismo.

Un ejemplo de mutualismo de polinización muy especializado es la relación entre los higos y las avispas del género Agaonidae. Los higos, la fruta que nos comemos, tienen una estructura floral modificada llamada sicono, que contiene muchas flores pequeñas dentro de sí, no visibles a simple vista. Las avispas hembras entran en una pequeña abertura ubicada en el extremo opuesto al tallo, llamado ostiolo. En este proceso pierden sus alas y antenas. Una vez que polinizan las flores y ponen sus huevos dentro del higo, mueren. Posteriormente, las avispas macho nacen sin alas, copulan con las hembras que están en los huevos y hacen túneles para salir. Una vez que las hembras salen, el ciclo se repite.

Sin embargo, hay relaciones menos especializadas, como el caso de las abejas, que son polinizadores generalistas, considerados así porque polinizan varias especies, prefiriendo las formas abiertas o tubulares y colores con tonos azul, violeta, blanco y amarillo y olores frescos.

La polinización no solo es importante desde un punto de vista ecológico, pues se estima que alrededor del 85% de las plantas cultivadas para consumo en México, incluyendo frutas, verduras y semillas, dependen de estos animales para reproducirse. Además, este servicio ecosistémico representa un valor económico aproximado de 63 mil millones de pesos al año para el país.

En general, las angiospermas cultivadas proporcionan una gran parte de los materiales necesarios para la vida humana, pues proveen alimentos, fibras para ropa, compuestos para medicinas y  son la base estructural y energética de los ecosistemas terrestres. Además, ocupan casi todos los hábitats de la Tierra, pero son poco comunes en ambientes extremos como las cimas de las montañas, las regiones polares y en la profundidad de los océanos. Se encuentran de distintas formas, creciendo sobre otras plantas o flotando en ambientes acuáticos. Además, la diversidad química, morfológica, reproductiva y genética no tiene paralelo en el Reino Vegetal.

Lamentablemente, los polinizadores sufren una disminución alarmante en su abundancia y diversidad, debido principalmente a la pérdida y fragmentación del hábitat, el uso indiscriminado de agroquímicos, el cambio climático y la introducción de especies exóticas.

En la actualidad, hay más de 300.000 especies de angiospermas, lo que representa más del 90 % de la diversidad de especies de plantas. En México existen cerca de 21,841 especies, lo que representa 94 % de las plantas vasculares del país; cerca de la mitad de estas son endémicas. Es común encontrarlas en forma de hierba o arbustos y, con menor frecuencia, en forma de árboles. En Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Jalisco y Guerrero está la mayor riqueza de especies y la principal diversidad se encuentra en bosques templados, matorral xerófilo y bosques húmedos y tropicales.

 

La floricultura en México

Esta gran diversidad permite cultivar una gran variedad de flores, lo que hace posible que la floricultura sea una actividad importante económica y culturalmente.

En el país, la floricultura contribuye a la creación de empleos y generación de ingresos para agricultores, trabajadores e industrias relacionadas, ya que genera más de 250 mil empleos directos y casi un millón de empleos indirectos. Este sector ofrece oportunidades laborales para personas con menor acceso a oportunidades laborales, como mujeres, lo que ayuda a reducir inequidades sociales.

Además, es una actividad que genera altos ingresos en comparación con cultivos alimenticios de baja productividad. Por su parte, algunos cultivos alimenticios tienen limitaciones por su baja rentabilidad, la inestabilidad de precios y la ausencia de condiciones de comercio justo.

Como ejemplo de la diversidad de flores en el país son las coloridas dalias, cuya inflorescencia, llamada cabezuela, está formada por pequeñas flores fértiles en el centro, rodeadas por otras flores liguladas e infértiles que son muy coloridas para atraer abejas y mariposas. Otro ejemplo son las orquídeas, que tienen 3 sépalos y 3 pétalos, dos son iguales entre sí y diferentes al tercero, el cual se llama labelo, este tiene las modificaciones más increíbles, porque juega un papel importante en la polinización.

En fechas como el 14 de febrero y el 10 de mayo, las rosas son las flores más populares. En 2023, el Estado de México concentró  75.8 % de la producción del país, por lo que se posiciona como el principal productor de rosas y otras especies ornamentales como crisantemos, gerberas, girasoles y ave del paraíso. Esta última flor se distingue porque sobresale de las hojas, emergen al final de tallos largos y están formados por 3 sépalos de color naranja y 3 pétalos de color azul púrpura, colocados de tal forma que recuerdan a un ave, precisamente las que contribuyen a su polinización. Sus órganos reproductivos masculinos y femeninos están dentro de la misma flor, por lo que son hermafroditas.

La Ciudad de México, por su parte, es el mayor productor de tulipán holandés del país, con 51.6 %, cuyas flores son erguidas, muy llamativas y de numerosos colores. Aquí, el cultivo de plantas ornamentales como las rosas, gladiolas, claveles, dalias, crisantemos y nochebuenas es una de las actividades agrícolas con mayor tradición, pues se ha practicado desde la época prehispánica. Actualmente, la alcaldía de Xochimilco es la localidad donde más se concentra esta actividad.

En el año 2023, el Estado de México y otros estados productores como Baja California, Morelos y Jalisco, fueron los que tuvieron más ventas internacionales. Sin embargo, la floricultura enfrenta varios retos, como el comercio internacional, ya que, a pesar de tener mucho potencial por la gran variedad de climas de México, no se encuentra dentro de los primeros países exportadores.

Además, como toda actividad relacionada con la agricultura, debe adoptar prácticas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente, que promueva el comercio justo y el apoyo a los pequeños productores locales para acortar las cadenas de valor e incentivar la economía local.

Así que, en la próxima fecha importante, al regalar o recibir un ramo de angiospermas, es importante que, además de admirar la belleza de las flores, nos cuestionemos si fueron producidas localmente y recordar todo lo que representan: su papel en los ecosistemas, su relevancia cultural en nuestras tradiciones y el impacto económico para las personas floricultoras en México.

 

Ruth Itzel Torres Torres

 

Bióloga por la Facultad de Ciencias UNAM

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