Líquenes medicinales en México

Recuerdo que, cuando era pequeña, cada que me sentía mal, mi abuelita siempre tenía un remedio natural para cualquier enfermedad que se presentara, como limón con miel para la garganta o té de manzanilla para el dolor de estómago. Con el tiempo aprendí que estos conocimientos y prácticas fueron pasados de generación en generación, que están basados en las creencias y experiencias culturales, que han sido utilizados no sólo para curar enfermedades, sino también para prevenirlas. Todo lo anterior es conocido como “medicina tradicional”, donde se ocupan plantas, animales, hongos y, de lo que se hablará en este texto, líquenes.

Es probable que hayas visto líquenes sin darte cuenta, pudo suceder mientras ibas caminando por un bosque o un sendero con muchos árboles, porque los líquenes pueden verse fácilmente en sus cortezas, sobre alguna roca del camino, en el suelo, en el cemento y hasta se pueden encontrar en algunos animales. Seguramente todos los conocen, pero por su apariencia son confundidos con manchas en los árboles o musgos. Pueden abarcar desde pequeños hasta grandes espacios y, si se presta atención, se encuentran varios y de diferentes colores que van desde los grises, verdes, amarillos, rojos o naranjas en un mismo lugar.

Lobaria pulmonaria. Fotografía: Alexis Orion bajo licencia de Creative Commons CC BY 4.0
Lobaria pulmonaria. Fotografía: Alexis Orion bajo licencia de Creative Commons CC BY 4.0

Los líquenes son una increíble asociación simbiótica entre un hongo (llamado micobionte) y un organismo fotoautótrofo (llamado fotobionte), como un alga o una cianobacteria que lleva a cabo la fotosíntesis. El hongo predomina en este tipo de asociación, que es mutualista, porque ambas especies se benefician de la otra, donde los hongos reciben carbohidratos y vitaminas y las algas o cianobacterias agua y protección.

También son conocidos por ser un ecosistema en miniatura; la primera vez que los vi al microscopio entendí el porqué: descubrí una gran variedad de estructuras y formas que no me hubiera imaginado. Otras razones por las cuales le llaman así es por ser refugio de pequeños animales invertebrados como los insectos.

Son importantes en la naturaleza, ya que facilitan que otros seres vivos habiten nuevos ambientes. Son formadores de suelo, algunos participan en la fijación del nitrógeno y, al ser sensibles a la contaminación, son utilizados para detectarla (a esto se le conoce como bioindicadores).

Estos organismos pueden vivir en casi todos los ecosistemas terrestres, en algunos acuáticos y hasta en ambientes con condiciones extremas, mostrando que son muy diversos no sólo genéticamente, sino también en morfología, por lo que existen muchas especies. Aunque no se sabe con exactitud el número, hay aproximadamente 19 409 especies en el mundo, y en México se conocen alrededor de 3580 especies.

Es un poco difícil identificarlos y clasificarlos de forma común, porque depende de quién lo haga. Entre estas formas se encuentra según el hongo asociado, el tipo de cianobacteria o alga, por alguna estructura (como una reproductiva) y por la forma en la que crecen. Por ejemplo, los foliosos son aquellos que parecen hojas, los costrosos están adheridos al sustrato como si fueran una costra, los fruticosos que tienen forma como de pequeños arbustos, y así sucesivamente.

Después de saber cosas generales de estos organismos, me hice la pregunta: ¿por qué tienen propiedades medicinales y cuáles son? Primero hay que entender que los líquenes producen sustancias orgánicas complejas llamadas metabolitos secundarios, conocidos como sustancias o ácidos liquénicos, como el ácido úsnico, que les sirve para protegerse de sus depredadores. Estos metabolitos a su vez son importantes para nosotros los humanos, ya que pueden combatir a las bacterias y los virus, reducen o quitan el dolor y las alergias, alivian los espasmos y evitan las inflamaciones.

Debido a sus propiedades, desde la prehistoria hasta la actualidad han sido utilizados en la medicina tradicional de diferentes culturas, como la egipcia y la griega; también hay registro de su uso comestible, para elaborar tintes, cosméticos, perfumes, bebidas, venenos y ornamentos. Actualmente, siguen presentes en Grecia, Egipto, China, Canadá, Alaska, en la India, Italia, Alemania, Japón y en México.

En nuestro país, los líquenes medicinales juegan un papel crucial. Se han utilizado para tratar una gran variedad de enfermedades respiratorias, gastrointestinales, urinarias, dérmicas, ginecológicas, de transmisión sexual, problemas oculares, cáncer y hasta malestares como el mal de ojo, el empacho, el golpe de pecho y el mal de orín, que tienen que ver con las creencias y tradiciones de cada cultura.

Dependiendo del lugar, los líquenes son llamados de diferentes formas, como paxcle o paxle, en estados como Oaxaca, Hidalgo y Puebla; entre las comunidades que los usan se encuentran los mayas, rarámuris, mazahuas, por mencionar algunos. Hay un un registro de 330 líquenes presentes en la medicina tradicional en México. Hay muchos líquenes medicinales, entre estos se encuentran los del género Usnea, usados principalmente para tratar la fiebre, indigestión, quemaduras en la piel, resfriados y contra la caspa; quienes los aprovechan mejor son los nahuas, rarámuris y los otomíes.

Una de las especies más interesantes es Lobaria pulmonaria, que destaca por su apariencia similar a la de un pulmón, lo que generó una relación entre su forma y los pulmones para poder curar enfermedades de las vías respiratorias, en lugares como Ciudad de México y en Tehuacán-Cuicatlán.

Las especies de género Ramalina aparecen ante los nahuas que sufrieron alguna quemadura en la piel, un golpe o una enfermedad en las vías urinarias.

Por otro lado, es muy curioso notar que hay diferentes especies de líquenes que se emplean como medicamento contra la misma enfermedad. Por ejemplo, en Puebla, si una persona tiene una herida en la piel, se le puede aplicar una mezcla de Ocodia aurata, Flavoparmelia caperata y Heterodermia hypoleuca.

Pero, ¿cómo es que los preparan para poder curar las enfermedades? Esta pregunta es difícil de contestar, ya que depende mucho del lugar y la persona que responda, porque cada comunidad, cultura y país tienen diferentes métodos que se adaptan de acuerdo con lo que dispongan en el momento. Entre los más comunes se encuentra el té, las infusiones, como la combinación del liquen con miel y limón, deshidratados y molidos, combinados con otras plantas para ponerlos en la piel, etc.

Hay personas que se dedican a estudiar los usos que les da el ser humano a los líquenes, centrada en las prácticas locales, interpretaciones y manifestaciones culturales relacionadas con estos organismos, conocida como “etnoliquenología”. A pesar de su importancia, no es muy conocida en nuestro país debido a la falta de estudios. Esta situación ha tenido como consecuencia la desaparición de los conocimientos tradicionales. Sin embargo, factores como la pérdida de vegetación, el desplazamiento de los pueblos, el urbanismo y la modernización son también motivo de que se estén olvidando.

Aún hacen falta investigaciones sobre los usos medicinales de los líquenes en grupos originarios en México y en otros países, además de los otros usos que se les ha dado, ya que hay muchos aspectos que aún desconocemos. Aunque es importante recordar que no sólo se tienen que estudiar en torno a lo que le beneficia al ser humano, sino también las funciones que son importantes para la naturaleza.

 

Magaly Camacho Cambrón
Es egresada de la carrera de Biología en la UNAM, amante de los misterios de la naturaleza.

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Publicado en: Elementos